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lunes, 29 de mayo de 2017

Luz


Fue la luz más brillante que jamás conocí. 
Brillaba tanto que prendía fuego.
Pero hoy ya no brilla igual. 
Se atenuó más que nunca. 
Quizás pronto se apague.

Pero aunque se apague, hay una cosa segura:
su recuerdo nunca se desvanecerá. 
Lo buscaré en las noches oscuras
porque al final, siempre será luz. 
Luz que ya no brilla, pero perdura.
Luz que ya no existe, pero es eterna.
Luz etérea de lo efímero y fugaz.
Luz inolvidable.
Luz.

K.

viernes, 10 de junio de 2016

Soneto



Quien dice que la ausencia causa olvido
merece ser de todos olvidado. 
El verdadero y firme enamorado
está, cuando está ausente, más perdido. 

Aviva la memoria su sentido,
la soledad levanta su cuidado,
hallarse de su bien tan apartado
hace su desear más encendido. 

No sanan las heridas en él dadas, 
aunque cese el mirar que las causó,
si quedan en el alma confirmadas.

Que si uno está con muchas cuchilladas,
porque huya de quien lo acuchilló,
no por eso serán mejor curadas.

Juan Boscán

lunes, 16 de mayo de 2016

Vida.

Después de todo, todo ha sido nada,
a pesar de que un día lo fue todo. 
Después de nada, o después de todo,
supe que todo no era más que nada. 

Grito "¡Todo!", y el eco dice "¡Nada!".
Grito "¡Nada!", y el eco dice "¡Todo!".
Ahora sé que la nada lo era todo,
y todo era ceniza de la nada.

No queda nada de lo que fue nada
(era ilusión lo que creía todo
y que, en definitiva, era la nada). 

Qué más da que la nada fuera nada
si más nada será, después de todo,
después de tanto todo para nada.



José Hierro

martes, 22 de marzo de 2016

Poema de las Cosas

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Quizás estando sola, de noche, en tu aposento,
oirás que alguien te llama sin que tú sepas quién,
y aprenderás entonces, que hay cosas como el viento
que existen ciertamente, pero que no se ven...

Y también es posible que una tarde de hastío,
como florece un surco, te renazca un afán,
y aprenderás entonces que hay cosas como el río
que se estan yendo siempre, pero que no se van...

O al cruzar una calle, tu corazón risueño
recordará una pena que no tuviste ayer,
y aprenderás entonces que hay cosas como el sueño,
cosas que nunca han sido, pero que pueden ser...

Por más que tú prefieras ignorar estas cosas
sabrás por qué suspiras oyendo una canción,
y aprenderás entonces que hay cosas como rosas,
cosas que son hermosas, sin saber que lo son...

Y una tarde cualquiera, sentirás que te has ido
y un soplo de ceniza regará tu jardín,
y aprenderás entonces, que el tiempo y el olvido
son las únicas cosas que nunca tienen fin.

José Ángel Buesa

lunes, 8 de febrero de 2016

One Art (Un arte)



The art of losing isn’t hard to master;
so many things seem filled with the intent
to be lost that their loss is no disaster.

Lose something every day. Accept the fluster
of lost door keys, the hour badly spent.
The art of losing isn’t hard to master.

Then practice losing farther, losing faster:
places, and names, and where it was you meant
to travel. None of these will bring disaster.

I lost my mother’s watch. And look! my last, or
next-to-last, of three loved houses went.
The art of losing isn’t hard to master.

I lost two cities, lovely ones. And, vaster,
some realms I owned, two rivers, a continent.
I miss them, but it wasn’t a disaster.

—Even losing you (the joking voice, a gesture
I love) I shan’t have lied. It’s evident
the art of losing’s not too hard to master
though it may look like (Write it!) like disaster.

Elizabeth Bishop


(Traducción)
El arte de perder no es difícil de dominar.
Tantas cosas contienen el germen 
de la pérdida, que perderlas no es un desastre. 

Pierde algo cada día. Acepta la inquietud de perder
las llaves de las puertas, las horas malgastadas.
El arte de perder no es difícil de dominar.

Después intenta perder lejana, rápidamente:
lugares, y nombres, y la parada siguiente
de tu viaje. Nada de eso será un desastre.

Perdí el reloj de mi madre, ¡y mira! Desaparecieron
la última o la penúltima de mis tres queridas casas.
El arte de perder no es difícil de dominar.

Perdí dos ciudades entrañables. Y un inmenso
reino que era mío, dos ríos y un continente.
Los extraño, pero no ha sido un desastre.

Ni aun perdiéndote a ti (la cariñosa voz, un gesto
que amo) me podré engañar. Es evidente
que el arte de perder no es muy difícil de dominar,
aunque pueda parecer (¡escríbelo!) un desastre.


miércoles, 12 de octubre de 2011

Mientras tú existas


Mientras tú existas,
mientras mi mirada
te busque más allá de las colinas,
mientras nada 
me llene el corazón 
si no es tu imagen, y haya
una remota posibilidad de que estés viva
en algún sitio, iluminada
por una luz cualquiera...

Mientras yo presienta que eres y te llamas
así, con ese nombre tuyo
tan pequeño,
seguiré como ahora, amada
mía,
transido de distancia,
bajo ese amor que crece y no se muere,
bajo ese amor que sigue y nunca acaba.

Ángel Gonzále

sábado, 1 de octubre de 2011

Dolor sin tiempo.


Y pensar que el tiempo todo lo cura
es una auténtica y efímera locura, 
pues solamente basta un minuto
para en el fondo volver a caer,
y solamente basta un segundo
para de nuevo volverte a querer.
K.

lunes, 11 de julio de 2011

La vida es sueño.



Es verdad, pues: reprimamos 
esta fiera condición, 
esta furia, esta ambición, 
por si alguna vez soñamos. 
Y sí haremos, pues estamos 
en mundo tan singular, 
que el vivir sólo es soñar; 
y la experiencia me enseña, 
que el hombre que vive, sueña 
lo que es, hasta despertar.

Sueña el rey que es rey, y vive 
con este engaño mandando, 
disponiendo y gobernando; 
y este aplauso, que recibe 
prestado, en el viento escribe 
y en cenizas le convierte 
la muerte (¡desdicha fuerte!): 
¡que hay quien intente reinar 
viendo que ha de despertar 
en el sueño de la muerte!

Sueña el rico en su riqueza, 
que más cuidados le ofrece; 
sueña el pobre que padece 
su miseria y su pobreza; 
sueña el que a medrar empieza, 
sueña el que afana y pretende, 
sueña el que agravia y ofende, 
y en el mundo, en conclusión, 
todos sueñan lo que son, 
aunque ninguno lo entiende.

Yo sueño que estoy aquí, 
destas prisiones cargado; 
y soñé que en otro estado 
más lisonjero me vi. 
¿Qué es la vida? Un frenesí. 
¿Qué es la vida? Una ilusión, 
una sombra, una ficción, 
y el mayor bien es pequeño; 
que toda la vida es sueño, 
y los sueños, sueños son.


Monólogo de Segismundo  perteneciente a la obra "La vida es sueño", de Calderón de la Barca.

sábado, 21 de mayo de 2011

Luna olvidada.


Toda la ilusión de un tiempo olvidado
se tornó de repente en juguete roto. 
Los sueños han quedado destrozados,
su esencia quedó en pasado remoto.

Tus ojos siguen emanando una luz de vida,
pero su fulgor ya no tiene el mismo color,
su fantasía se fue a la par que su resplandor
y por fin la realidad se presentó en su pupila.

La utopía y deseo que creaban con su mirar
se han marchado para nunca más volver,
ya no hay en absoluto nada que esperar
ni ningún bonito milagro en el que creer.

Pero como en esta larga vida nada es eterno
ni nada ocurre en ella sin providencial motivo, 
de todo una enseñanza queda en el recuerdo:
no intentes buscar la Luna si nunca has tocado el cielo.

K.