Cuando un sueño termina es difícil aceptar su final, dejarlo marchar, seguir adelante, olvidar. Tenerlo mantiene viva una ilusión y una esperanza que alimentan las ganas de vivir, y el hecho de abandonarlo supone dejar también esa bonita sensación que significa un plus de energía útil para cada amanecer. Es por ello por lo que a menudo nos torturamos con metas inalcanzables, engañando a nuestro subconsciente para fabricar involuntariamente esos pequeños impulsos de alegría. Sin embargo, continuar arrastrando un sueño eterno, sin sentido ni destino concreto, tampoco es el mejor camino para alcanzar la felicidad. De modo que no sueñes nada imposible, crea realidades tangibles y no hagas volar tu imaginación más allá de los límites del cielo. Regresar a la Tierra puede ser más difícil de lo que puedas imaginar.
sábado, 9 de abril de 2011
domingo, 30 de enero de 2011
Sueños.
Son sueños que son de verdad,
me gustaría que fuera real...
Son sueños, quiero llegar hasta el final
y nada sirve si no estás.
En silencio, te busco
y sueño con poderte amar.
Te sigo buscando tanto,
tú en mí nunca te has fijado..
por eso te tengo que inventar.
Te sigo esperando tanto,
tú en mi nunca te has fijado..
por eso te tengo que encontrar.
Son gestos que quiero mirar,
me gustaría poderte tocar.
Son sueños, quiero que existas, nada más.
Sigo buscando.. ¿dónde estás?
me gustaría que fuera real...
Son sueños, quiero llegar hasta el final
y nada sirve si no estás.
En silencio, te busco
y sueño con poderte amar.
Te sigo buscando tanto,
tú en mí nunca te has fijado..
por eso te tengo que inventar.
Te sigo esperando tanto,
tú en mi nunca te has fijado..
por eso te tengo que encontrar.
Son gestos que quiero mirar,
me gustaría poderte tocar.
Son sueños, quiero que existas, nada más.
Sigo buscando.. ¿dónde estás?
En silencio, te busco
y sueño con poderte amar.Te sigo buscando tanto,
tú en mí nunca te has fijado..
por eso te tengo que inventar.
Te sigo esperando tanto,
tú en mi nunca te has fijado..
por eso te tengo que encontrar.
por eso te tengo que inventar.
Te sigo esperando tanto,
tú en mi nunca te has fijado..
por eso te tengo que encontrar.
sábado, 22 de enero de 2011
Sobre la esperanza.
Dicen que para olvidar lo mejor es dejar pasar el tiempo. Sin embargo, hay veces que ni siquiera el tiempo es capaz de curar todas las heridas. Es entonces cuando debemos plantearnos buscar un cambio, un nuevo impulso, un nuevo sueño por el que luchar. Es cierto que esto incluso puede resultar más difícil que el mismo hecho de olvidar, pero debemos mantener una actitud de predisposición para recibir estas nuevas ilusiones. Tampoco podemos olvidar que al final absolutamente todo en esta vida llega. Y lo más importante: nunca hay que perder la esperanza.
Termino esta pequeña reflexión con una gran frase de Samuel Johnson, un escritor inglés:
"Es necesario esperar, aunque la esperanza haya de verse siempre frustada, pues la esperanza misma constituye una dicha, y sus fracasos, por frecuentes que sean, son menos horribles que su extinción".
Termino esta pequeña reflexión con una gran frase de Samuel Johnson, un escritor inglés:
"Es necesario esperar, aunque la esperanza haya de verse siempre frustada, pues la esperanza misma constituye una dicha, y sus fracasos, por frecuentes que sean, son menos horribles que su extinción".
sábado, 4 de diciembre de 2010
Tiempo de Navidad
Llega la Navidad, y con ella llegan también nuevas ilusiones y nuevas esperanzas. El Espíritu Navideño invade las calles y también el alma de aquellos que saben vivir estas fechas desde lo más profundo de su corazón. Por tanto, no hay mejor momento en el año para replantearnos la vida desde un punto de vista más optimista y alegre, o incluso multiplicar los niveles de felicidad si nuestra vida ya presenta un elevado grado de bienestar. En cualquier caso, el objetivo es disfrutar, compartir buenos momentos en familia y volver a empezar a soñar, pues en tiempos de ensueño dicen que soñar es el principio de un sueño hecho realidad.
viernes, 1 de octubre de 2010
Finales
Hay veces en las que pareciera que el mundo gira pero nosotros no giramos a su vera. Todo parece salir mal, las ilusiones desaparecen, los sueños se rompen y las fuerzas se desvanecen hasta convertirse en cenizas. Al borde del abismo, para ser más breves.
Es entonces cuando nos preguntamos por qué demonios la vida no nos trata como a otros tantos que sí saben sonreir, disfrutar, reír, sentir... o que al menos, aparentan a la perfección eso de vivir bien. Y nos preguntamos también si algún día nuestras almas errantes encontrarán por fin ese consuelo perdido. Pues bien, basándonos en la máxima de que absolutamente todo en esta vida tiene un final, diremos del mismo modo que las etapas oscuras y vacías encontrarán, con toda seguridad, el fin de su trayectoria en algún momento del transcurrir del tiempo. Nada es eterno y mucho menos el sufrimiento, pues es una de esas sensaciones que, aunque resulte muy complicado de controlar, depende única y exclusivamente del ser humano.
Así que si eres de esas personas que no encuentran su camino, que han perdido su estrella guía o que creen que no existe el final del túnel, recuerda: después de la tormenta siempre llega la calma.
Es entonces cuando nos preguntamos por qué demonios la vida no nos trata como a otros tantos que sí saben sonreir, disfrutar, reír, sentir... o que al menos, aparentan a la perfección eso de vivir bien. Y nos preguntamos también si algún día nuestras almas errantes encontrarán por fin ese consuelo perdido. Pues bien, basándonos en la máxima de que absolutamente todo en esta vida tiene un final, diremos del mismo modo que las etapas oscuras y vacías encontrarán, con toda seguridad, el fin de su trayectoria en algún momento del transcurrir del tiempo. Nada es eterno y mucho menos el sufrimiento, pues es una de esas sensaciones que, aunque resulte muy complicado de controlar, depende única y exclusivamente del ser humano.
Así que si eres de esas personas que no encuentran su camino, que han perdido su estrella guía o que creen que no existe el final del túnel, recuerda: después de la tormenta siempre llega la calma.
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