martes, 16 de agosto de 2011

Ella.

Y de repente se ve así, sola. Rodeada de un mundo que gira del mismo modo que lo ha hecho siempre. Pero esta vez ella no está a bordo. Hace tiempo que dejó de estarlo. Ya no sabe sentir ilusión por nada. Por todo. Los días se confunden con las noches y ni siquiera la luz del Sol o el brillo de la Luna son suficientes para arrebatarla esa pesadumbre, para hacerla vivir de nuevo.

En cualquier caso, le consuela saber que hay un mañana. Quizás momentos mejores. Sí, dicen que al final todo pasa, que todo llega y que solo es cuestión de tiempo. Sin embargo, tras afirmarse esto, al instante sabe que no es del todo cierto. Si no se disfruta del presente difícilmente se puede esperar con ánimo el futuro. Aunque tal vez en esta ocasión esperar sí sea la solución que ella necesita. Esperar un nuevo día, un nuevo amanecer. Esperar nuevas emociones, nuevos horizontes y por qué no, también una nueva vida. Y mientras tanto, probar a sentir. A vivir. Al fin y al cabo eso tampoco puede ser tan difícil.

lunes, 8 de agosto de 2011

Y siempre sale el sol.

"No hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo aguante, y lo mejor siempre espera... adelante".


martes, 2 de agosto de 2011

Vacaciones.


Verano. Tiempo de vacaciones, tiempo de olvidar y por qué no, también de reinventar. Se busca cambiar de aires, escapar de la rutina. A menudo queremos ambientes radicalmente opuestos a los que estamos acostumbrados a vivir, deseamos nuevas motivaciones para un espíritu quizás algo desgastado de lo mismo de siempre.
Sol, playa, mar. O tal vez frío, montaña, nieve. A gusto del viajero, aunque acorde también con los gustos de los acompañantes. En cualquier caso, desconectamos. Intentamos borrar el disco duro. Flotamos en una nube nueva y distinta, una nube que nos transporta a esas sensaciones de paz que durante todo el año anhelamos.
Así pasan los días, en esa novedad vacacional que al final también termina por convertirse en rutina. Es entonces cuando, inexplicablemente, incluso añoramos nuestro hogar. Qué locura, ni siquiera podemos entender a nuestra propia conciencia. La extraña contradicción de añorar aquello de lo que se huía. Y es que por mucho que busquemos paraísos más allá de nuestra calle, al fin y al cabo como en casa... en ningún sitio.

lunes, 11 de julio de 2011

La vida es sueño.



Es verdad, pues: reprimamos 
esta fiera condición, 
esta furia, esta ambición, 
por si alguna vez soñamos. 
Y sí haremos, pues estamos 
en mundo tan singular, 
que el vivir sólo es soñar; 
y la experiencia me enseña, 
que el hombre que vive, sueña 
lo que es, hasta despertar.

Sueña el rey que es rey, y vive 
con este engaño mandando, 
disponiendo y gobernando; 
y este aplauso, que recibe 
prestado, en el viento escribe 
y en cenizas le convierte 
la muerte (¡desdicha fuerte!): 
¡que hay quien intente reinar 
viendo que ha de despertar 
en el sueño de la muerte!

Sueña el rico en su riqueza, 
que más cuidados le ofrece; 
sueña el pobre que padece 
su miseria y su pobreza; 
sueña el que a medrar empieza, 
sueña el que afana y pretende, 
sueña el que agravia y ofende, 
y en el mundo, en conclusión, 
todos sueñan lo que son, 
aunque ninguno lo entiende.

Yo sueño que estoy aquí, 
destas prisiones cargado; 
y soñé que en otro estado 
más lisonjero me vi. 
¿Qué es la vida? Un frenesí. 
¿Qué es la vida? Una ilusión, 
una sombra, una ficción, 
y el mayor bien es pequeño; 
que toda la vida es sueño, 
y los sueños, sueños son.


Monólogo de Segismundo  perteneciente a la obra "La vida es sueño", de Calderón de la Barca.

viernes, 1 de julio de 2011

Cuando me enamoro.

El amor... se han escrito miles y miles de canciones con él como protagonista. Cientos de poetas y poetisas han intentado transmitirlo a través de sus palabras, han probado plasmar en un papel la inmensidad de un sentimiento tan complicado y a la vez tan mágico. Muchos aseguran haberlo vivido, aunque en realidad son pocos los que logran conocerlo de verdad. En cualquier caso, siempre queda la opción de imaginar su presencia o soñar con encontrarlo. 

Una de esas muchas canciones que hablan de amor es la siguiente. Seguro que más de uno reconoce los "síntomas" en ella descritos cuando padecemos de enamoramiento...